Cambrils celebra un año del regreso de Oliver Klein a la alcaldía, un mandato que ha estado marcado por retos importantes y proyectos clave para la transformación de la ciudad. En una entrevista al programa Carrer Major, Klein ha compartido su balance personal del año, destacando que el trabajo realizado ha sido un proceso de reflexión y reorganización para afrontar los grandes proyectos que el municipio necesita.
El conflicto laboral con la plantilla municipal y la reordenación de recursos humanos han sido dos de los principales retos, pero el alcalde defiende que el gobierno está trabajando en un modelo de colaboración para resolverlo de manera conjunta. Según Klein, los problemas estructurales arrastrados durante años se han empezado a resolver y ahora es el momento de poner en marcha los proyectos más esperados por la ciudadanía.
Uno de los proyectos más ambiciosos es la transformación de la Avenida Baix Camp y el entorno del Mercado de la Vila, que prometen mejorar la visibilidad de Cambrils y la conexión con la zona del puerto y el Eixample. Klein también ha destacado la importancia del tranvía y la vía verde, que contribuirán a una mejor conexión entre barrios y a la creación de un modelo de ciudad sostenible y bien comunicada.
El alcalde también ha abordado la cuestión del turismo, destacando la nueva marca gastronómica Boca, que promueve los productos locales y de kilómetro cero, y ha asegurado que el municipio está preparado para afrontar la temporada alta de Semana Santa con una estrategia renovada para combatir la venta ambulante ilegal.
En cuanto a las elecciones municipales de 2027, Klein ha dejado entrever su intención de presentarse nuevamente, con el objetivo de completar los proyectos en marcha y garantizar la continuidad de un gobierno sólido para Cambrils.
Un año después de su vuelta a la alcaldía, Klein se muestra optimista con el futuro del municipio y comprometido a seguir trabajando para conseguir los objetivos fijados.





