Hoy, en el programa «Carrer Major», hemos tenido la oportunidad de entrevistar al catedrático de Economía de la URV, Josep Maria Arauzo-Carod, para hablar de las repercusiones económicas de los ataques a Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Esta ofensiva ha provocado una grave escalada en el Próximo Oriente, con ataques no solo a Irán, sino también a otros países de la región como Kuwait, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, entre otros.
El impacto inmediato que ha empezado a notarse es un aumento en los precios del petróleo y del gas, con incrementos importantes que ya afectan a los mercados globales. Arauzo-Carod ha destacado que el conflicto afecta a una de las rutas más importantes del mundo, el estrecho de Ormuz, por donde circula un 20% del petróleo y del gas mundial. En caso de bloqueo de esta ruta, las consecuencias podrían ser graves, no solo en términos energéticos, sino también en el comercio global.
El catedrático ha explicado que, aunque es difícil predecir la evolución del conflicto, la duración del mismo determinará el impacto económico a medio y largo plazo. Si el conflicto se extiende, se podría ver una afectación global en la inflación, con un encarecimiento de los costes del transporte marítimo y aéreo, además de posibles cambios en los precios de los productos de consumo.
Además, Arauzo-Carod ha subrayado que las economías de países como China y la Unión Europea se verán afectadas, ya que dependen del petróleo que pasa por el estrecho. Pero, según el profesor, las economías europeas tienen una red de abastecimiento más diversificada, lo cual atenúa el impacto inmediato.
Finalmente, en relación con el futuro de l’energía, el profesor ha comentado que esta crisis podría acelerar la transición hacia las energías renovables, aunque este proceso no es rápido. Un cambio en el orden energético mundial no se hará de manera inmediata, pero sí que se podría acelerar como consecuencia de conflictos globales como este.






