El inspector y jefe del área del Grupo de Actuaciones Forestales (GRAF) de los Bomberos de la Generalitat, Marc Castellnou, ha advertido que incrementar los recursos de extinción no es suficiente para hacer frente a los incendios forestales, cada vez más intensos e imprevisibles como consecuencia del cambio climático. En una entrevista a la radio, el experto ha defendido la necesidad de transformar la gestión del territorio y recuperar la actividad agrícola para reducir la vulnerabilidad de los bosques.
Castellnou ha recordado que el 63% de las oportunidades de extinción de los incendios están vinculadas a campos de cultivo, zonas forestales gestionadas y discontinuidades del paisaje. En este sentido, ha insistido en que disponer de más bomberos, helicópteros o tecnología no garantiza una respuesta eficaz si el territorio no está preparado para afrontar los grandes fuegos.
El experto también ha alertado sobre la aparición de los llamados incendios de sexta generación, capaces de interactuar con las capas altas de la atmósfera y generar sus propias tormentas de fuego. Se trata de fenómenos extremadamente peligrosos, con comportamientos difíciles de predecir y una capacidad de propagación que puede superar las posibilidades de los equipos de extinción.
En cuanto a la situación de Cataluña, Castellnou ha explicado que los bosques necesitan adaptarse a unas condiciones climáticas muy diferentes a las de hace treinta o cuarenta años. Aunque las especies forestales pueden seguir siendo similares, es necesario modificar sus densidades y estructura mediante la gestión forestal, las pasturas y la diversificación del paisaje.
Otro de los aspectos que ha destacado es el papel fundamental de la agricultura en la prevención de incendios. Como ejemplo, ha señalado que los viñedos del Montmell contribuyeron a facilitar las tareas de extinción durante los incendios de este verano. Por ello, ha defendido que es necesario repensar la fiscalidad y reconocer económicamente los servicios ambientales y de seguridad que ofrece el sector primario.
En referencia al Campo de Tarragona y las Tierras del Ebro, Castellnou ha explicado que se trata de un territorio históricamente acostumbrado a los incendios, pero que necesita recuperar un paisaje más diversificado tras décadas de abandono agrícola. También ha puesto el foco en las montañas de Prades y los Puertos, que considera espacios especialmente sensibles al cambio climático por su biodiversidad.
Finalmente, el inspector ha situado el conocimiento forestal como la principal prioridad para los próximos años. Castellnou ha remarcado que la sociedad debe entender que los bosques son ecosistemas vivos, en transformación constante, y no paisajes estáticos. Según el experto, solo con una mejor cultura forestal será posible tomar decisiones adecuadas para proteger el territorio ante los nuevos escenarios climáticos.








