¿Cómo demonios una chica de Anatolia que esquivaba hogueras y leones en el siglo I acaba convertida en la patrona indiscutible de Tarragona y en la excusa perfecta para quemar la ciudad entre pólvora, bestias y castillos? En este capítulo nos adentramos en el lore más bestia de Santa Tecla para descubrir cómo una santa inmortal de la época romana pasó de sobrevivir a toda clase de martirios a salvar una ciudad medieval necesitada de prestigio político y reliquias. Y cuidado, porque para traer su brazo desde Armenia no solo hicieron falta caballeros catalanes, sino una moneda de cambio de lo más surrealista: 2.000 quesos de Mallorca.
Pero la historia no termina con diplomacia láctea. Desgranamos también el carácter de armas tomar de la patrona, que según la leyenda no dudó en asestar una hostia de campeonato al mismo rey Pedro el Ceremonioso para defender los intereses locales, así como el origen de las ordenaciones de 1370 que sentaron las bases del Seguici Popular tal como lo vivimos hoy. Pónganse cómodos y descubran cómo siglos de fe, política, danzas gremiales y ganas de fiesta mayor han acabado construyendo la memoria viva de todo un pueblo.



