Los ayuntamientos de Tarragona y La Canonja han llegado a un acuerdo para establecer un nuevo sistema de financiación del servicio de autobús que conecta los dos municipios. El nuevo modelo fija que La Canonja asumirá el 70% del coste y Tarragona el 30%, en función del uso real que hacen los ciudadanos de las líneas L3 y L30.
El acuerdo permite garantizar la continuidad de estas dos líneas, que dan servicio tanto a los vecinos y vecinas de La Canonja como a varios barrios de Tarragona, como Bonavista, Campclar, Torreforta y la Granja.
La distribución del coste se ha establecido a partir de los informes técnicos elaborados por la Empresa Municipal de Transportes de Tarragona, que han analizado el criterio de usuarios-kilómetro, un indicador que combina el número de pasajeros y los recorridos realizados.
Según estos datos, el 70% del uso del servicio está vinculado a La Canonja, mientras que el 30% corresponde a Tarragona. Con un coste anual estimado de más de 1,6 millones de euros, la aportación de La Canonja será de unos 1,12 millones de euros y la de Tarragona de casi 484.000 euros.
Los alcaldes de Tarragona y La Canonja, Rubén Viñuales y Roc Muñoz, han destacado que el acuerdo es fruto del diálogo entre las dos administraciones y que permite dar estabilidad a un servicio esencial para la movilidad cotidiana de la ciudadanía.
Los dos consistorios continuarán trabajando conjuntamente con la EMT para hacer seguimiento del funcionamiento de las líneas y adaptar el servicio a la evolución de la demanda y a las necesidades de movilidad de los usuarios.






