Carrer Major | La fuerza de la Bajada del Águila: tradición, identidad y orgullo tarraconense

La Bajada del Águila se ha convertido en uno de los momentos más esperados de las fiestas de Santa Tecla. Un acto que nació de manera espontánea y que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las expresiones más representativas de la cultura popular tarraconense.

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En el programa ‘Carrer Major’, un debate con la periodista y fotógrafa Elena Gavaldà, miembro de los Nanos Vells; el periodista Enric García Jardí, miembro de la Mulassa; y Joan Adserà, miembro del Águila de Tarragona, ha servido para reflexionar sobre el significado de esta cita, su evolución y el papel que juega en la identidad colectiva de la ciudad.

Los tres participantes han coincidido en que una de las claves del éxito de la Bajada es, precisamente, su sencillez. Adserà ha explicado que es «un punto álgido de la fiesta» y un espacio de reencuentro entre generaciones, recordando que el Águila celebra décadas de trayectoria y que ya son varias generaciones de tarraconenses las que han vivido este momento.

En esta misma línea, Gavaldà ha destacado que el acto no necesita una gran complejidad para conectar con el público, sino que su fuerza radica en la naturalidad, la estética y el escenario privilegiado de la Part Alta, con la Catedral como telón de fondo.

Desde la perspectiva de los elementos del séquito, Enric García Jardí ha remarcado que la Bajada se vive con mucha intensidad, pero también con una organización cada vez más consolidada. Según ha explicado, la proximidad de los elementos con la ciudadanía es uno de los factores que hace que el acto sea tan atractivo.

El debate también ha puesto el foco en el papel de las nuevas generaciones y en cómo la cultura popular está generando un sentimiento de pertenencia especialmente entre los jóvenes. Los participantes han apuntado que los elementos del séquito se han convertido en auténticos símbolos de identidad tarraconense, más allá de los tradicionales cabezas de cartel musicales de otras fiestas mayores.

Uno de los retos que se han abordado es el crecimiento de público y la necesidad de preservar la esencia del acto. Los miembros de las entidades han defendido que, a pesar de la gran afluencia de personas, la Bajada mantiene un buen equilibrio gracias a la coordinación y las medidas organizativas. También han valorado positivamente los cambios aplicados en los últimos años para mejorar aspectos como los accesos, la seguridad y el ambiente durante la noche.

Para los invitados, explicar qué es la Bajada del Águila a alguien que no la ha vivido no es sencillo. La definen como un momento de encuentro, de orgullo tarraconense y de emoción compartida, una experiencia que, más que explicarse, hay que vivir.

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