El Gimnàstic de Tarragona sufrió este domingo una dura derrota en el estadio de Santo Domingo. En una primera media hora para olvidar, el Nàstic encajó todos los goles del enfrentamiento y no fue capaz de reaccionar durante los sesenta minutos restantes de partido. Los granas fueron completamente superados por un Alcorcón que dejó el partido prácticamente sentenciado antes del descanso. Por tanto, el Nàstic no ha sido capaz, como la temporada pasada, de ganar al equipo de la capital.
El plan tarraconense se derrumbó muy pronto. El primer gol de los madrileños, obra de Ouhdadi, llegó cuando solo se llevaban jugados dos minutos de partido, aprovechando la fragilidad de la defensa grana. El 0-2 no tardó en llegar, de nuevo gracias a Ouhdadi en el minuto 10, y poco después Davo firmó el 3-0 definitivo antes de llegar a la media hora de juego. De hecho, el Nàstic ha recibido más goles en estos primeros treinta minutos que en todo el resto de partidos disputados hasta el momento de la temporada.
Viendo la situación, Xisco Campos decidió hacer cambios en la segunda parte para buscar una reacción: Amo, Villote y Eugeni salieron para dar entrada a Athuman, Almansa y Borja Sánchez. La intención del entrenador fue buena, pero no terminó funcionando sobre el césped. El equipo no encontró la manera de generar peligro y, de hecho, el conjunto grana no logró disparar entre los tres palos en todo el partido. El único disparo peligroso fue el de Diego Gómez cuando faltaban diez minutos para el pitido final, que terminó en córner. A esta derrota se suma la lesión de Van Rijn, que tuvo que abandonar el terreno de juego en la segunda mitad.
Debido a este resultado, el Nàstic pierde su condición de invicto en este inicio de temporada. Un toque de atención serio para un Nàstic que tendrá que corregir sus errores defensivos de cara a los próximos compromisos.






