Este miércoles por la tarde, la plaza de la Font de Tarragona y sus accesos se convirtieron en un espacio de tensión cuando dos manifestaciones intentaron enfrentarse. Por un lado, había los manifestantes, más de mil, en apoyo a la ciudad de Ceuta ante la crisis migratoria, y por otro, una contramanifestación de unas 150 personas antirracistas convocada para denunciar los discursos de odio.
La protesta principal, integrada por más de mil asistentes según la Guardia Urbana, llenó gran parte de la plaza con banderas españolas, de Ceuta y carteles con el lema «Ceuta no estás sola», además de corear consignas e insultos hacia el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y contra el alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales. Entre la multitud había una destacada presencia de cargos políticos del PP y de Vox, como el dirigente popular Alejandro Fernández y el portavoz de Vox Sergio Macián.
Fernández quiso defender la soberanía española de la ciudad autónoma y calificó la crisis de Ceuta como una invasión.
Paralelamente, unas 150 personas de entidades antirracistas como la Organización Juvenil Socialista o el Ateneo Libertario de Tarragona se concentraron en la calle del Cos de Bou para denunciar los discursos de odio y racistas. Emma Baptista, miembro de la organización de la movilización, defendió la presencia de la organización en la contramovilización para dar apoyo a las personas migradas que puedan sufrir violencia.
El momento crítico se vivió cuando los manifestantes antirracistas intentaron avanzar desde la calle del Cos de Bou para acceder directamente a la plaza de la Font. Para evitar el contacto directo entre las dos movilizaciones, los Mossos d’Esquadra desplegaron un cordón policial, lo que generó momentos de tensión con empujones y golpes de porra. Esto, sin embargo, no evitó una confrontación verbal entre ambos grupos, ya que una quincena de participantes de la marcha por Ceuta se acercaron a los manifestantes antirracistas para increparlos. Durante los altercados, se produjo una pelea que terminó con la detención de una mujer de 35 años, vinculada a la contramanifestación, acusada de un presunto delito de desórdenes públicos.






