El Ayuntamiento de Tarragona y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible han consensuado comenzar en el mes de septiembre las obras para fomentar la movilidad sostenible en la ciudad. La decisión se ha tomado para no interferir en el intenso tráfico de vehículos durante el verano en un tramo que conecta la ciudad con las playas.
Tanto el alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, como la subdelegada del Gobierno, Elisabet Romero, reiteran la importancia de los trabajos proyectados. Estos consistirán en tres actuaciones: la construcción de un carril para peatones y bicicletas en la N-340 entre el enlace con la autovía A-7 al noreste de Tarragona y el límite del municipio de Tarragona con Altafulla, otro en la carretera N-340 en el entorno del puente sobre el río Francolí y el apantallamiento acústico de ambos márgenes de la autovía A-7, en el tramo conocido como primer cinturón de Tarragona.
En total, la inversión para ejecutar estas actuaciones estará alrededor de los 13 millones de euros (IVA incluido).






