Los Comuns han reclamado en Tarragona más agilidad en el despliegue del Plan 50.000 de vivienda y un cambio de rumbo en la movilidad metropolitana, criticando la prórroga de las concesiones de autobús hasta 2034, que consideran un freno a la planificación del transporte del futuro. Así lo han defendido el portavoz municipal Jordi Collado y el diputado en el Parlamento Lluís Mijoler, que han advertido también de la presión residencial creciente y de la necesidad de impulsar vivienda pública y de alquiler.
Collado ha puesto el foco en proyectos como la reactivación del Pou Boronat y la licitación de un solar en el PP10, que permitirá la construcción de una cincuentena de pisos. Ha subrayado que la ciudad “necesita más vivienda pública” ante un crecimiento de cerca de 5.000 habitantes en el último año.
El representantes de los Comuns ha reclamado también que al menos el 50% del nuevo parque de vivienda sea protegido o de alquiler asequible.
En paralelo, Mijoler ha criticado la prórroga del sistema de autobuses, que considera un error estratégico que “bloquea” la creación de un modelo de movilidad sostenible e intermodal pensado para el 2028. Ha advertido que esta decisión puede condicionar durante años el diseño del transporte público, dificultando la coordinación con cercanías y la conexión metropolitana, y ha defendido que todavía es posible revertir la situación para avanzar hacia un sistema más eficiente y adaptado a los retos climáticos y de movilidad del territorio.






