El sindicalismo catalán afronta el próximo Día Internacional de los Trabajadores con un llamamiento claro a la movilización en defensa de los derechos laborales y sociales. En Tarragona, el secretario general de la UGT, Jorge Porté, ha destacado que el contexto actual evidencia una ciudadanía más activa, capaz de incidir políticamente mediante la movilización, y ha apelado a llenar las calles en una jornada reivindicativa clave.
Porté ha situado en el centro del debate la precariedad laboral, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de acceso a la vivienda. En el ámbito sanitario, ha denunciado especialmente la falta de un servicio de atención al ictus operativo las 24 horas en Tarragona, una situación que considera “vital” y que contrasta con otras zonas como el área de Barcelona, donde sí existen diversos hospitales con este servicio continuado. También ha puesto sobre la mesa la saturación de las urgencias hospitalarias y la necesidad de reforzar la atención primaria. Además, ha señalado déficits en transporte público y educación, así como el bloqueo de la negociación colectiva y la falta de avances en la reducción de la jornada laboral, en un contexto marcado también por una elevada siniestralidad laboral.
Por su parte, el secretario general de la UGT de Cataluña, Camil Ros, ha enmarcado la movilización en un contexto político más amplio. Bajo el lema “Construyamos los derechos, detengamos el odio”, ha advertido sobre el crecimiento de la extrema derecha vinculado al descontento social y ha defendido la necesidad de reforzar las políticas públicas. Ros también ha reivindicado el papel de la inmigración en sectores clave de la economía.
Las movilizaciones del Primero de Mayo se presentan, así, como una jornada centrada en la defensa de derechos, la cohesión social y la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora.






