El Ayuntamiento de Tarragona destinará 155.000 euros a las actividades y dispositivos vinculados al eclipse solar del 12 de agosto, que se podrá observar en la ciudad durante 1 minuto y 1 segundo a partir de las 20:23 horas. La decisión se ha aprobado en el pleno municipal a través de una modificación de crédito.
Esta inversión se dirigirá principalmente a reforzar la seguridad, distribuir gafas homologadas e habilitar zonas específicas de observación para garantizar que el fenómeno se pueda seguir con garantías.
Zonas clave y previsión de afluencia
Uno de los puntos destacados para observar el eclipse solar en Tarragona será la Marina Port Tarraco, que según el alcalde, Rubén Viñuales, ofrece condiciones óptimas para seguir el fenómeno.
Ahora bien, el principal reto no es solo la observación, sino la gestión de la multitud. Y es que, tal como ha reconocido el mismo alcalde, hace más de un año que se registran reservas de alojamiento en la ciudad. Por tanto, el Ayuntamiento trabaja en un plan de actuación específico para hacer frente a una llegada de visitantes que se considera “incalculable”.
Coordinación institucional ante un fenómeno excepcional
En este contexto, el gobierno municipal ha intensificado los contactos institucionales. En los últimos días, se han mantenido reuniones con las consejerías de Investigación e Interior de la Generalitat, así como con Protección Civil, con el objetivo de coordinar la respuesta ante un evento de estas dimensiones.
De hecho, Viñuales ha admitido que inicialmente no se calibró correctamente el alcance de la situación. No obstante, ahora se trabaja con previsión para evitar incidencias y garantizar tanto la seguridad como la movilidad.
Apoyo y críticas desde el pleno
Desde la oposición, la portavoz del Partido Popular, Maria Mercè Martorell, ha valorado positivamente la iniciativa. Según ha afirmado, este eclipse solar puede representar una oportunidad para Tarragona, tanto en términos turísticos como de proyección internacional.
En cambio, los consejeros no adscritos han expresado reticencias. Consideran que la inversión prevista es “excesiva”, y cuestionan si el coste se ajusta realmente a las necesidades del dispositivo.






