Un estudio elaborado por Stop Creuers Tarragona, la cooperativa l’Escamot y el Camp Residu Zero ha determinado que las escuelas del Camp de Tarragona no cumplen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de calidad del aire. Los tres colectivos han realizado una campaña de medición de dióxido de nitrógeno (NO2) en 26 centros y tan solo en uno no se han superado los umbrales recomendados de 10 microgramos por metro cúbico (µg/m³). En otros casos, se acercan al triple de los valores establecidos. Las entidades han expuesto que la normativa establece un límite anual de 40 µg/m³ para el NO2, y «aunque la mayoría de centros se mantienen por debajo de este valor», la recomendación de la OMS es muy inferior.
«En este sentido, la nueva directiva europea de calidad del aire prevé reducir el límite a 20 μg/m³ en los próximos años, un valor que ya es superado por una parte significativa de los centros analizados», han afirmado.
Para los colectivos, los niveles detectados «están relacionados principalmente con el tráfico rodado, especialmente en entornos urbanos como Tarragona y Reus, donde la densidad de vehículos y la configuración urbana pueden favorecer la acumulación de contaminantes».
Por otro lado, en municipios con menor intensidad de tráfico, como la Pobla de Mafumet o el Morell, los valores observados «sugieren la posible influencia de otras fuentes de emisión, como la actividad industrial asociada al complejo petroquímico de la zona», han expuesto. A pesar de todo, han reconocido que «con los datos disponibles no es posible establecer una relación causal directa, y serían necesarios estudios específicos para confirmar esta hipótesis».
Las escuelas que han presentado concentraciones más altas han sido la escuela Saavedra de Tarragona (32,9 μg/m³) y la escuela Mare de Déu del Lledó, de la Pobla de Mafumet (31,8 μg/m³). Bastante por debajo, con entre 22 y 24 μg/m³, se encuentran cuatro centros más de Tarragona, el instituto Collblanc de la Canonja y la escuela Prat de la Riba de Reus. También se han tomado muestras en centros de Vila-seca, el Morell, Constantí o Valls. La única escuela que se encuentra por debajo de los 10 μg/m³ recomendados por la OMS es el CEIP Josep Veciana de Perafort.






