Por culpa de Toni y Adrià he activado el cagómetro. La semana pasada coincidían en decir que es fundamental que el efecto entrenador tenga su resultado en puntos. Pues dos jornadas, 1 de 6. Y con un partido en Algeciras nuevamente muy flojo. Cagómetro activado.
A ver, soy de los que hace meses tengo muy asumido que no jugaríamos la promoción de ascenso (ya no hablo del ascenso directo). Pero también soy de los que pensaba que no tendríamos que sufrir para lograr la permanencia. Desde este fin de semana no tengo las cosas tan claras. Y deseo equivocarme una vez más.
La mala imagen del equipo en Algeciras, que no dio continuidad a la que se ofreció ante el Sabadell, ha activado definitivamente mis temores. Porque con el relevo de entrenador todos esperábamos un cambio, pero sobre todo que tuviera duración. 1 punto de 6. Otro partido ruinoso del equipo.
No vivíamos una situación similar desde la temporada 1989-1990. Aquella fue la última temporada en la tercera categoría del fútbol estatal que el Nàstic estaba en descenso en la jornada 29. A falta de nueve partidos para acabar la liga. Los nostálgicos recordaréis que aquella temporada llegaron jugadores como Moncalean, Muguruza, Barral, Lázaro, Rementería, Taínta o Orúe que parecía que nos tenían que dar grandes alegrías. Acabamos bajando.
Quiero creer que acabaremos saliendo, pero ya empezamos a pensar más en la fe que en el fútbol. Mal negocio.
ESTA ES LA INTRODUCCIÓN QUE FIRMA CARLES CORTÉS PARA EL ‘COM HO VEUS’ DE ESTA SEMANA



